El SEO no murió. Murió el clic fácil

Por José Durán · septiembre de 2026 · Actualizado el 2 de octubre de 2026 · Opinión, con los datos de laboratorioweb.com.co.

En una frase

Comparando el mismo tramo de dos años, Google nos mandó casi el doble de clics, pero el porcentaje de clic no mejoró. Mi hipótesis, que no está demostrada, es que algunas búsquedas ya no dan clic porque Google las responde arriba. El SEO no murió: cambió lo que hay que medir.

Actualizado el 2 de octubre de 2026. Corregimos cuatro cosas de la versión de septiembre: (1) la comparación de clics, porque Search Console solo guarda 16 meses y comparábamos doce meses con unos cuatro; ahora se compara el mismo tramo de ambos años; (2) el evento de WhatsApp, que llamábamos «conversación» y es un clic en un botón o enlace (chat_start), medido con un cambio de botón a mitad del periodo; (3) retiramos la frase «a igual puesto, el clic rinde menos», que no se sigue de comparar promedios; (4) explicamos con precisión el estudio sobre menciones de marca y marcamos como hipótesis lo que no está demostrado.

Cada cierto tiempo alguien anuncia que el SEO murió. La versión de ahora es que ya no vale la pena escribir un blog porque la inteligencia artificial lo responde todo. No estoy de acuerdo, y tengo los números de mi propia agencia para explicar por qué. También tengo los que me obligan a matizarlo.

Entre un año y otro, Google nos mandó casi el doble de clics

×1,8clics desde Google, mismo tramo (20 may–14 sep) de 2026 frente a 2025: 2.081 → 3.666
31 → 9posición media del sitio en Search Console (31,3 → 9,1)
0,98 → 0,94 %porcentaje de clic sobre impresiones (CTR): casi sin cambio

Search Console solo conserva 16 meses de datos, así que no se puede comparar un año completo con el anterior. Comparo el mismo tramo de los dos años, del 20 de mayo al 14 de septiembre (118 días), en los resultados «Web» de la propiedad laboratorioweb.com.co. En 2025 la web recibió 2.081 clics y 212.892 impresiones; en 2026, 3.666 clics y 390.374 impresiones. La posición media pasó del 31,3 al 9,1. Esa posición pondera por impresiones y se mueve mucho cuando aparecen páginas nuevas: es un indicador general, no la posición de una página concreta.

Lo que hicimos en ese tiempo fue publicar páginas que responden preguntas concretas —sobre todo «cuánto cuesta»— con el precio arriba y la fecha visible. Es una explicación plausible, pero no la he probado con un experimento: en el mismo periodo cambiaron muchas cosas a la vez (más páginas, enlaces internos, estacionalidad). Lo que sí muestran los datos es que, en nuestro caso, el canal no se apagó.

Lo que quizá murió: el clic por aparecer

Ahora el matiz. Subimos más de 20 puestos en promedio y el porcentaje de clic sobre impresiones no mejoró: pasó del 0,98 % al 0,94 %. No saco de ahí una regla. Son promedios de todo el sitio, mezclan consultas, páginas y posiciones muy distintas, y por eso no permiten concluir cuánto rinde un clic a igual puesto. Para eso habría que comparar consulta por consulta.

El caso más llamativo son nuestras páginas de «agencia SEO» (cinco URL que contienen «agencia-seo»): del 9 de agosto al 5 de septiembre de 2026 se mostraron 15.247 veces en Google y recibieron 6 clics, unos 4 por cada 10.000 impresiones (Search Console, resultados Web). Al revisar a mano una de esas búsquedas el 7 de septiembre vi arriba un bloque de inteligencia artificial con precios y recomendaciones que citaba a laboratorioweb.com.co. Es una observación puntual —depende de la fecha, la ubicación y la versión de Google que se vea— y no prueba que ese bloque sea la causa: los pocos clics también pueden deberse a anuncios y mapas arriba, o a que la página no coincida con lo que busca quien escribe esa consulta.

Mi hipótesis, sin demostrar: quien buscaba un dato ya lo encontró en la respuesta y no necesitó entrar. Si es cierta, lo que desapareció es el clic de quien solo quería un dato. Y sospecho que ese lector casi nunca compraba, pero tampoco lo tenemos medido.

El tráfico desde asistentes de IA es pequeño, y todavía no demuestra ser más decidido

Los asistentes de inteligencia artificial suelen apoyarse en un buscador, propio o de terceros: buscan, leen páginas y citan pasajes. Si tu web no tiene la frase con el dato, hay menos que citar. Lo explicamos a fondo en cómo aparecer en ChatGPT y en la IA de Google.

En los 90 días del 18 de junio al 16 de septiembre de 2026, Google Analytics 4 registró 341 sesiones desde asistentes de IA (canal «AI Assistant», ChatGPT en su mayoría) frente a 4.070 del canal «Organic Search»: unas 8 por cada 100. Son pocas. ¿Y qué hacen en la web?

Primero, qué mide el evento. Lo que usamos es chat_start de Google Analytics 4: se registra cuando alguien hace clic en un enlace o botón de nuestra web que lleva a WhatsApp (wa.me o api.whatsapp.com). No sabemos si esa persona terminó escribiendo, si era un cliente, ni cuántos eventos corresponden a la misma persona. Por eso no lo llamo conversación: es un clic a WhatsApp.

Clics a WhatsApp (chat_start) por cada 100 sesiones, según de dónde lleganAsistentes de IA18 clics · 341 sesiones5,3Búsqueda orgánica155 clics · 4.070 sesiones3,8Directo26 clics · 1.432 sesiones1,8Anuncios pagados1 clic · 450 sesiones0,2

Fuente: Google Analytics 4 de laboratorioweb.com.co, 18-jun a 16-sep de 2026; eventos chat_start divididos entre las sesiones de cada canal. «Anuncios pagados» = Paid Social + Paid Search. Con solo 18 eventos en el grupo de IA, la diferencia es pequeña e inestable. Un clic a WhatsApp no es una conversación ni una venta.

Segundo, hay un problema de medición. Hasta el 21 de agosto el botón flotante de WhatsApp no registraba chat_start; lo reemplazamos el 22 de agosto y desde entonces sí se cuenta. Los números de todo el periodo no son comparables entre sí, y el efecto es mayor en los anuncios, que llevaban a la página de inicio, donde estaba ese botón. Si miro solo del 22 de agosto al 16 de septiembre, con el botón ya medido, los asistentes de IA suman 9 eventos en 143 sesiones (6,3 por cada 100) y la búsqueda orgánica 97 en 1.475 (6,6): en ese tramo no hay diferencia visible entre los dos.

Mi lectura: con estos datos no puedo decir que quien llega desde una IA escriba más que quien llega desde Google. En el total del periodo la tasa de IA es mayor (5,3 frente a 3,8), pero son 18 clics y la diferencia desaparece cuando el botón se mide en ambos. Mi hipótesis —sin comprobar— es que quien llega desde una IA ya preguntó y compara, y viene a confirmar. Para probarla habría que preguntar al abrir el chat «¿cómo nos encontraste?» y contar las respuestas. Algunos clientes nos han comentado algo parecido a «los vi en redes y le pregunté a ChatGPT»: son anécdotas, no un dato.

Un blog ya no es solo una máquina de visitas

Aquí está la confusión. Quien dice «los blogs ya no sirven» está midiendo visitas. Y por visitas tiene parte de razón: nuestro blog trae la mitad de los clics del sitio (50,6 %: 1.406 de 2.779 en los 90 días hasta el 14 de septiembre, Search Console) y, según nuestro análisis interno del 17 de septiembre, apenas el 7 % de los chat_start de esos 90 días. Ese 7 % está distorsionado por el botón que no se medía. En el tramo reciente, con el botón nuevo ya medido (el análisis interno toma del 26 de agosto al 16 de septiembre), el blog registró 1,78 clics a WhatsApp por cada 100 sesiones frente a 7,50 del resto del sitio. Mi explicación probable es la intención: quien llega al blog busca información, no contratar. Es un lector curioso y no está mal: hay que llevarlo a la página que resuelve su siguiente pregunta, no venderle en la primera.

Además, creo que el blog tiene otros dos trabajos. Son hipótesis mías, no resultados de nuestros datos:

  1. Puede ser lo que la IA lee para hablar de ti. Hay estudios que lo hacen plausible, con matices. Ahrefs (Louise Linehan, mayo de 2025) analizó 75.000 marcas y Google AI Overviews: la correlación de Spearman entre las menciones de una marca en la web y su presencia en las respuestas fue de 0,664, frente a 0,218 para los enlaces entrantes; en la ampliación de diciembre de 2025 (ChatGPT, AI Mode y AI Overviews) las menciones web quedaron entre 0,66 y 0,71. Eso no significa que las menciones «pesen el triple»: es una correlación entre variables de las marcas (el estudio se limitó a dominios con DR superior a 40 y palabras clave de al menos 800 búsquedas mensuales), no un peso medido del algoritmo ni un efecto causal. Ahrefs lo dice explícitamente: correlación no es causalidad. Sobre las cifras y fuentes, el experimento de Aggarwal et al. (KDD 2024) encontró que añadir citas, estadísticas y citas textuales subió la visibilidad hasta un 40 % en su métrica, pero con un motor generativo y un banco de consultas de laboratorio, no con ChatGPT o Gemini de hoy.
  2. Puede ser la prueba para el humano que llega a confirmar. Quien viene de una IA o de una recomendación quizá no lee veinte artículos: lee uno y decide si sabes de lo que hablas. Tampoco lo he medido.

Escribo con inteligencia artificial, y me hace más rápido

No voy a fingir que escribo solo. Los modelos de lenguaje leen mi web y me ayudan: analizan mis datos en minutos, me contradicen, encuentran lo que yo no vi. Saco mejores resultados en menos tiempo; avanzo bastante más rápido, aunque no lo he cronometrado.

Con el blog pasa lo mismo. Escribo primero para mí: un contenido hecho por gente que sabe del tema, en colaboración con la IA. Me parece más valioso que antes. Me gustaría creer que la misma IA reconoce un trabajo curado, con la opinión de una persona detrás, pero no tengo evidencia de que lo haga. Lo que sí puedo defender es más simple: un texto con datos propios trae algo que no está en otros mil sitios.

La IA me da velocidad; el contenido lo ponen los datos y la experiencia que nadie más tiene.

Qué haría hoy con un blog

  • Escribir menos y con datos propios. Un artículo con un número tuyo vale más que diez resúmenes de lo que ya dice todo el mundo (es mi criterio editorial).
  • Responder arriba. El precio, la cifra, la respuesta: en el primer párrafo, con fecha.
  • Dejar de medir el blog solo en visitas. Medirlo también en si el que llega hace clic a WhatsApp (chat_start), en lo que responde cuando le preguntas cómo nos encontró, y en a dónde lo llevas después.
  • Contenido auténtico. Es mi criterio: sin él, el resto no me interesa. No está demostrado que sea condición para que una IA te cite.

Creo que la web y el blog siguen siendo importantes. Lo que cambió es que parte de los lectores ahora es una máquina que decide si te nombra, aunque no sabemos con certeza cómo decide.

Qué permiten concluir estos datos, y qué no. Permiten decir que, en un sitio concreto, los clics desde Google casi se duplicaron entre dos tramos iguales de dos años. No permiten concluir que la IA haya reducido el CTR, que quien llega desde una IA sea más decidido ni cuánto pesan las menciones en un algoritmo. Un clic a WhatsApp no es una venta, y el periodo de medición incluye un cambio de botón.

Ese bloque de inteligencia artificial consulta sus respuestas en algún lugar. Yo quiero ser ese lugar.

¿Tu negocio sale cuando le preguntan a la IA por tu servicio en tu ciudad? Cuéntanos qué vendes y dónde. Hacemos la pregunta en ChatGPT, Gemini y Google y te contamos qué encontramos (es una muestra de ese día, no una medición definitiva).

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